martes, 31 de octubre de 2017

Conclusiones


La responsabilidad ética de la institución se pone de manifiesto en las elecciones y las acciones de los diversos miembros de la organización, a todos los niveles, así como de los sujetos interesados. Tales elecciones y acciones deben estar dentro de los límites de su autoridad, emprenderse con base en la información requerida y poner de manifiesto la disposición a contribuir al cumplimiento de los objetivos institucionales y de las expectativas identificadas, de manera sostenible con el paso del tiempo; conforme a los principios y valores éticos.
En el ámbito de responsabilidades por la ética dentro de una institución, cada participante tiene una responsabilidad distintiva, lo cual se comenta seguidamente:

· En general, la administración activa debe establecer el programa ético, promover su observancia y fortalecer los demás componentes del marco institucional en materia ética; el jerarca debe convertirse en el líder de este esfuerzo y apoyarse en los titulares subordinados.

·Como complemento, es recomendable señalar un agente catalizador (tal como las comisiones de valores u otra instancia institucional con funciones similares), que coadyuve en la motivación de los diferentes participantes institucionales y sujetos interesados hacia los esfuerzos relativos a la definición, la observancia y la implementación del programa ético.

·  Por su parte, dada la naturaleza de la actividad de auditoría interna y el perfil del auditor interno, éste puede constituirse en un actor dinámico en el apoyo y la defensa de la ética de la institución, incluyendo la realización de estudios de auditorías y el suministro de asesorías y advertencias sobre esta materia. Debe tenerse presente, en todos los casos, hasta dónde puede llegar la acción del auditor interno en estos esfuerzos, procurando siempre no incurrir en actuaciones de coadministración u otras que pongan en entredicho la independencia de la actividad.

·También cabe una responsabilidad a cada funcionario en su condición de servidor público. Teniendo presentes los principios de legalidad y eficiencia consagrados en el artículo 11 de la Constitución Política, la responsabilidad ética del funcionario conlleva su deber de responder por los actos que emprenda como parte de su gestión y de las consecuencias de esos actos. Por consiguiente, como parte de la administración, todos deben acatar las regulaciones en materia ética y contribuir al mantenimiento del ambiente ético en la organización.

· Los sujetos interesados deben cumplir las regulaciones en materia ética que la normativa les imponga, así como convertirse en vigilantes y promotores de la gestión ética institucional.
El cumplimiento de las responsabilidades éticas se perfecciona mediante la generación de un compromiso con los esfuerzos institucionales en la materia. Dicho compromiso deviene de la consideración de los diferentes participantes en el proceso de definición e implementación del programa ético institucional.
La realización de auditorías de la ética, requiere la existencia de condiciones básicas en la institución, que permitan el logro de los objetivos que tales estudios pretenden. Al respecto, se consideran fundamentales las siguientes:
 Conocimiento sobre el tema de ética y el marco institucional en materia ética vigente en la entidad.
 Existencia de procedimientos y herramientas para la evaluación de la ética.
 Disponibilidad de recursos para la aplicación de los procedimientos y las herramientas.
Compromiso de los niveles superiores con la ética, así como con el apoyo y apertura de previo al proceso de auditoría, durante este y en forma posterior, que se manifieste en su participación activa.
 Obtención oportuna de la información necesaria para la auditoría.

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Referencias Bibliográficas

Acosta Zúñiga, Marta. Auditoría de la ética . Conferencia presentada en el IX Congreso de Auditoría Interna, Costa Rica, 2006. Asa...